




Al presionar el tronco, la simpática ardilla aparece de forma inesperada, invitando a repetir el movimiento una y otra vez. Su diseño suave y flexible la convierte en un excelente juguete sensorial para momentos de juego, relajación o autorregulación.
Ideal para llevar a cualquier lugar.
✔ Favorece la autorregulación emocional.
✔ Ayuda a descargar tensiones.
✔ Estimula el sentido del tacto.
✔ Promueve la exploración sensorial.
✔ Ideal para momentos de espera o pausas activas.
• Regulación emocional.
• Estimulación sensorial.
• Motricidad fina.
• Coordinación mano-dedos.
A partir de los 3 años.